Reseña


Reseña de Lehmann, Christian

Ten Lectures on Grammaticalization. An Introduction

Brill, 2024, (218 pages), ISBN 2468-4872

Review of Lehmann, Christian

Ten Lectures on Grammaticalization. An Introduction

Brill, 2024, (218 pages), ISBN 2468-4872

Martín Califa
(Universidad Nacional de Hurlingham / CONICET)
https://orcid.org/0000-0003-4366-0546


Ten Lectures on Grammaticalization. An Introduction es la puesta en libro de un ciclo de conferencias dictadas por Christian Lehmann en el 2023 en el China International Forum on Cognitive Linguistics, un foro de universidades chinas dedicado a la difusión de la lingüística cognitiva. El volumen integra la ya nutrida serie de la editorial Brill Distinguished Lectures in Cognitive Linguistics, que reúne conferencias de figuras prominentes del campo sobre diversos temas.

La gramaticalización es uno de los tópicos que más atención ha concitado en las últimas décadas, especialmente a la luz de los avances que ha habilitado en los estudios diacrónicos y tipológicos. Christian Lehmann está indudablemente entre los artífices e impulsores modernos más destacados de esta agenda de investigación. Su Thoughts on Grammaticalization, originalmente publicado como un working paper y luego reeditado como libro completo en sucesivas ocasiones (la última en 2015), es una de las referencias obligadas sobre el tema. Ten Lectures on Grammaticalization recoge gran parte de los aportes centrales de esa obra al tiempo que incluye reflexiones y contenidos novedosos.

El libro está organizado en diez capítulos, cada uno de los cuales se corresponde con las conferencias originales. Asimismo, la obra viene con un código QR que brinda acceso a los audios de las conferencias junto con los materiales allí empleados, como presentaciones de PowerPoint y handouts, que pueden ser de utilidad para fines didácticos. En relación con esto, pese a que el libro se plantea como una introducción a la gramaticalización, debe aclararse que es una obra claramente orientada a lectores con conocimientos relativamente avanzados en lingüística, como puede ser el caso de estudiantes de posgrado o investigadores interesados en adentrarse en el tema. Asimismo, aunque hay una holgada sección de bibliografía, es extraño que a lo largo del texto se cite escasamente, dejando muchas afirmaciones sin referencias para el lector no familiarizado de antemano con el tema que tenga intenciones de saber más.

En el capítulo 1 se define la gramaticalización como “la sujeción de una construcción gramatical, un esquema construccional o una operación lingüística a las reglas de la gramática” (p. 1; la traducción es propia), que se ilustra con ejemplos abundantemente documentados, como el desarrollo del artículo definido en inglés o de los futuros flexivos en lenguas romances. Con algunas diferencias de matices, la definición de Lehmann no dista de otras provistas en obras de referencia sobre el tema (e.g., Hopper y Traugott, 2003, pp. 1-2). Sin embargo, esta visión de la gramaticalización no ha estado exenta de críticas. Por ejemplo, Trousdale (2014) argumenta que los procesos de cambio identificados como propios de la gramaticalización también se registran para el desarrollo de marcadores discursivos o los desplazamientos en semántica léxica, por lo que una definición de gramaticalización en esos términos oscurece paralelismos en el cambio lingüístico más amplios (esta postura tiene una manifestación más acabada en Traugott y Trousdale, 2013). Lehmann, en efecto, atiende a estas objeciones en el capítulo 6 en su discusión de la pragmaticalización.

En el capítulo 2 se hace un breve recorrido histórico de la gramaticalización y se definen nociones fundamentales como la identidad diacrónica y la gradualidad. La primera cuenta como un principio axiomático que dicta la identidad de dos signos de dos fases diferentes de (típicamente) la misma lengua (p. 22), independientemente de si se reconocen similitudes formales y semánticas entre ambos signos. Lehmann admite que este es un ideal teórico que se cumple solo cuando hay condiciones empíricas raramente disponibles —como el curso debidamente documentado de la historia de una lengua— y que, por tanto, muy a menudo se recurre a la heurística de apelar a la mera observación de similitudes formales y semánticas. En cuanto la segunda noción, se define una diferencia como gradual cuando “dados más de dos elementos E1, E2… En, Ei-1 es a Ei como Ei es a Ei+1” (p. 28; la traducción es propia). El autor subraya que la gradualidad relevante es la que se observa en los cambios en el sistema lingüístico y no en el avance de un cambio en la comunidad de habla. No obstante, no queda claro cómo se diferencian metodológicamente ambos fenómenos, dado que el acceso que se tiene al sistema es a través del conocimiento que manifiestan los miembros de una comunidad de habla dada.

El capítulo 3 se enfoca en el cambio analógico y el reanálisis. Este punto es crucial puesto que se ha argumentado en contra de la independencia teórica de la gramaticalización, señalando que esta se reduce a esos dos tipos de cambio lingüístico (Campbell, 2001). En respuesta a esto, Lehmann muestra que el cambio analógico y el reanálisis frecuentemente co-ocurren con la gramaticalización, pero que, mientras que los dos primeros no son dirigidos —i.e., no tienen un recorrido unidireccional—, la segunda sí lo es. Asimismo, el autor sostiene que solo la gramaticalización trae consigo innovaciones, es decir, la creación de gramática genuinamente nueva en un sistema.

El capítulo 4 presenta los criterios y parámetros de gramaticalización, probablemente la contribución más influyente de Lehmann a la teoría. Es común encontrar afirmaciones sobre el mayor o menor grado de gramaticalización de un fenómeno, aunque rara vez se explicitan los criterios para hacer tal evaluación. La operativización de Lehmann permite falsear hipótesis de este tipo porque brinda una base de comparación objetiva. Así, se plantean tres parámetros de pérdida de autonomía de un ítem o construcción: la cohesión, la variabilidad y el peso. Cada uno de estos se manifiesta en los planos paradigmático y sintagmático, lo que da lugar a seis procesos. Por ejemplo, la cohesión en el eje paradigmático da lugar a la paradigmatización, es decir, la creación o ampliación de un paradigma. Un caso de esto es el surgimiento de los artículos definidos en las lenguas romances a partir de los demostrativos del latín. Otro criterio es la fijación —la variabilidad en el eje sintagmático—, que remite a un ítem o construcción que pierde libertad posicional. Un caso ilustrativo es el desarrollo del artículo indefinido en español a partir del numeral unus del latín, que puede aparecer antes o después del nombre que modifica.

En el capítulo 5 se delimita la noción de gramaticalización respecto de otros procesos de cambio lingüístico como la lexicalización, la conversión o la morfologización. Cabe destacar la discusión detallada sobre lexicalización. Frente a la alarmante y, a menudo, exasperante inconsistencia sobre el término en la literatura —e.g., Brinton (2002) releva nueve definiciones diferentes—, es meritorio que se recorte su alcance de modo coherente y en armonía con una noción de gramaticalización. Así, Lehmann observa que ambos procesos son “reductivos” en el sentido de que producen un output de acceso automático; la diferencia radica en que, mientras que la lexicalización resulta en una unidad a la que se accede holísticamente, la gramaticalización da lugar a una unidad sujeta a reglas gramaticales y, por tanto, de acceso analítico (pp. 73-74).

El capítulo 6 se dedica a los aspectos semánticos y pragmáticos de la gramaticalización. La discusión de los primeros es algo confusa. Lehmann examina los modos en los que la gramaticalización a menudo involucra la pérdida de elementos de significado (como en el desarrollo del futuro be going to del inglés) así como la incorporación de significado. Para ilustrar esto último, toma el caso de la preposición compleja on top (of) del inglés, formada con el nombre relacional top ‘parte superior’, y observa que en casos como the politician is on top of the issues ‘el político está encima de los asuntos’ adquiere significados surgidos de implicaturas, más precisamente, con un sentido de control desligado del ámbito puramente espacial. Lehmann señala que el cambio semántico no es un parámetro útil si puede dar valores opuestos —pérdida o adquisición de sentidos—, por lo que concluye que la desemantización tiene un estatuto subordinado en la gramaticalización (p. 84), algo contrario al consenso general, máxime cuando a veces la desemantización es el indicador principal para determinar si ha habido gramaticalización y para identificar su fuente. Sin embargo, la conclusión de Lehmann parece algo apresurada. El tipo de cambio semántico relevante para la gramaticalización es el que lleva a un ítem a alcanzar estatuto gramatical —aquí, lo que conduce al nombre relacional top a integrar la preposición compleja on top (of)— y no los sentidos adicionales que pueda adquirir posteriormente a ese punto. Luego, Lehmann discute el rol de la metáfora en la gramaticalización, pero entre los ejemplos ilustrativos incluye la construcción de futuro be going to del inglés, lo que resulta extraño dado que en la sección anterior la emplea para dar cuenta de la desemantización. Esta parte de la exposición se vuelve más confusa aun cuando el autor concede que, en realidad, las explicaciones basadas en metáforas podrían reformularse en términos de desemantización (p. 86), por lo que no queda claro su papel en la teoría. La discusión más interesante de esta parte es aquella en la que Lehmann propone un inventario universal de dominios funcionales, del que las lenguas toman un subconjunto para el desarrollo de sus categorías gramaticales. Al igual que su operativización de la gramaticalización en parámetros específicos (capítulo 4), esto le da a la teoría una precisión conceptual que en otros marcos no adquiere tal entidad. Lehmann también se extiende críticamente sobre el fenómeno de pragmaticalización, sobre el que despeja algunos malentendidos habituales. Señala que, a menudo, ocurre que un signo adquiere significados nuevos que le permiten cumplir funciones en la estructuración del discurso —como la adopción de un sentido causal por parte de la preposición temporal since del inglés—. Admite que la pragmaticalización, en principio, no es incompatible con la gramaticalización, pero insiste en que la definición del concepto permanece problemática.

El capítulo 7 abunda en ejemplos del inventario de dominios funcionales presentado en el capítulo anterior. Lehmann toma los casos de marcadores de estructura de la información (“articuladores de la estructura temática”, en sus palabras), los marcadores de caso y marcadores de aspectualidad. La discusión es bienvenida porque brinda una pormenorizada ilustración de conceptos y procesos que en el resto del libro están apenas bosquejados. Los fenómenos son variados y tomados de lenguas tipológica, genealógica y arealmente diversas: el yulá (níger-congo), el portugués, el mandarín, el cabécar (chibcha), entre otras. A excepción de la primera sección sobre estructura de la información, que es muy extendida y un poco difícil de seguir, la exposición es muy clara, con referencias cruzadas a otras partes de la obra para poner en contexto los fenómenos abordados.

En el capítulo 8 se aborda la cuestión de la direccionalidad de la gramaticalización, un tema que ha animado mucha controversia. Aunque la hipótesis dominante es que la gramaticalización es un proceso unidireccional (Bybee et al., 1994; Haspelmath, 1999; Hopper y Traugott, 2003; Lehmann, 2015; inter alia), es decir, irreversible, se han aducido una serie de contraejemplos de degramaticalización (e.g., Ramat, 1992). Lehmann cita, entre otros, el caso de la expresión anta del italiano, surgida del sufijo usado en los numerales superiores a cuarenta (e.g., quaranta) y que hoy se emplea para referirse al período de la vida que supera esa edad (otra instancia es la de ismo en español, utilizado para designar un movimiento político o estético). El autor concluye, como han hecho muchos de los partidarios de la hipótesis, que la unidireccionalidad en verdad captura una tendencia abrumadoramente mayoritaria, como muestra la escasez de los ejemplos de degramaticalización. El aporte novedoso que hace Lehmann (en una línea similar a la de Haspelmath, 1999) es una explicación en términos de las bases cognitivas de la gramaticalización tal como son planteadas en el capítulo 10 (véase la sección correspondiente más abajo).

El capítulo 9 está dedicado a la pertinencia de la gramaticalización para, por un lado, la tipología lingüística y, por el otro, la génesis de la gramática en las lenguas naturales. Respecto de la primera cuestión, el autor hace un recorrido histórico que deriva en el consenso actual sobre un elenco reducido de fuentes y rutas de gramaticalización operativas en lenguas de muy diversos tipos, aunque con algunas idiosincrasias tipológicas. Más específicamente, Lehmann subraya la importancia de las propiedades translingüísticas de la gramaticalización como la convergencia —procesos en lenguas no emparentadas que desembocan en resultados altamente similares— y la persistencia —la manifestación de propiedades rastreables a rasgos de la fuente de gramaticalización—. De central instrumentalidad para los estudios translingüísticos, Lehmann discute los pormenores teóricos y metodológicos de la comparación del grado de gramaticalización entre lenguas diferentes, y señala que la base para tal análisis debe ser de naturaleza funcional y con la adopción de un prototipo que sirva de referencia. En cuanto a la segunda cuestión, hipotetiza que, a excepción de la morfologización de alternancias fonológicas, la gramaticalización es el único proceso que crea gramática. Lo que es más, el autor formula esta idea sobre el origen de la gramática en las lenguas naturales —un interrogante en torno al cual abundan las especulaciones— para conjeturar que surgió por la gramaticalización de la estructura discursiva.

El capítulo 10, por último, discute las bases cognitivas de la gramaticalización. Lehmann hipotetiza que esta es una instancia más de la automatización de actividades humanas complejas (p. 185). Esto resulta, en principio, controversial, puesto que la automatización es un fenómeno individual y la gramaticalización acontece en el sistema lingüístico a través del uso de una comunidad de habla. El autor recoge esta objeción y ensaya una reconciliación entre posturas antagónicas sobre el locus del cambio lingüístico, más precisamente, si este se da en los hablantes adultos o si sobreviene en la adquisición. Lehmann argumenta que la automatización comienza en los hablantes adultos a partir de la difusión de innovaciones y el incremento en su uso, pero que son las nuevas generaciones las que le confieren estabilidad en el sistema al adquirir la lengua. El autor también traza algunos lineamientos metodológicos para evaluar la plausibilidad de su hipótesis. Así, delinea abordajes experimentales tomando como medidas los errores de habla, la velocidad de producción y la memoria de la producción verbal. Esto resulta atractivo dada la notable escasez de estudios experimentales sobre el tema. Sería realmente afortunado que sus propuestas sean exploradas.

En resumen, Ten Lectures es una obra valiosa, que sintetiza décadas de trabajo de un autor central para la gramaticalización, al tiempo que introduce algunas ideas nuevas. De manera global, se destaca su coherencia y rigor conceptual —pese a algunos puntos donde el hilo expositivo se oscurece—. Es sin dudas una nueva referencia a consultar sobre el tema, tanto para el lector no especializado —pero no novato— como para aquellos que ya poseen conocimiento sobre la gramaticalización.

Referencias

Brinton, L. J. (2002). Grammaticalization versus lexicalization reconsidered. On the late use of temporal adverbs. En T. Fanego, M. J. López-Couso y J. Pérez-Guerra (eds.), English Historical Syntax and Morphology (pp. 67-97). John Benjamins.

Bybee, J., Perkins, R. y Pagliuca W. (1994). The Evolution of Grammar. Tense, Aspect, and Modality in the Languages of the World. Chicago University Press.

Campbell, L. (2001). What’s wrong with grammaticalization? Language Sciences, 23, 113-161.

Haspelmath, M. (1999). Why is grammaticalization irreversible? Linguistics, 37, 1043-1068.

Hopper, P. y Traugott E. C. (2003). Grammaticalization. Segunda edición. Cambridge University Press.

Lehmann, C. (2015). Thoughts on Grammaticalization. Tercera edición. Language Science Press.

Ramat, P. (1992). Thoughts on degrammaticalization. Linguistics, 30, 549-560.

Traugott, E. C. y Trousdale, G. (2013). Constructionalization and Constructional Changes. Oxford University Press.

Trousdale, G. (2014). On the relationship between grammaticalization and constructionalization. Folia Linguistica, 48(2), 557-577.